El problema del orgullo o la invasión de los gafipastis
O la invasión del orgullo y el problema de los gafispastis. Una mira hacia el monitor del ordenador y cree que su vida está ahora mismo en las manos de quién sabe quién. No hay más remedio que dejarse hacer, limitarse a esperar que el tiempo sea justo.
Y se verá, como todo al final se ve.
Y se verá, como todo al final se ve.
